Ummo - La banda extraterrestre en la tierra

Según los historiadores el caso Ummo comenzó en 1966, en Madrid.

Diferentes personalidades de la ciudad comenzaron a recibir unas extrañas cartas donde seres afirmaban venir del planeta UMMO, un planeta en órbita alrededor de la estrella Wolf 424. Relataban cómo habían llegado a la Tierra y como contactaron con los primeros humanos, disfrazados para que no les reconociesen.

Mucho tiempo después, en el año 2014, UMMO, una misteriosa formación musical, hace sus primeras apariciones públicas defendiendo provenir del lejano planeta. Sus nombres son Sagan Ummo, Mr Mill y Woa. Nadie les ha visto la cara. Nunca han concedido una entrevista. No se sabe nada más de ellos que lo que pueda oirse en su prolífica colección musical, la cual cuenta ya con 6 trabajos oficiales publicados en el mercado, numerosos videoclips, recopilatorio, colaboraciones y mixtapes.

El rap más crudo y visceral que puedas imaginar, respaldado por viejas y nuevas leyendas del rap nacional e internacional como son Def Con Dos, Supernafamacho, Hazhe, Carmona, Dj Swet, OmenXIII, Talkin’ Macabro, Bearded Legend, Talkin’ Macabro o El Hombre Viento, así como los canales de Youtube americanos TRASH, Nightmares and 808s o Trillphonk, punteros en rap alternativo.

Su sonido ha sido considerado visionario por la revista The Medizine y recibe un grandísimo apoyo internacional. Prueba de ellos es que su primer concierto fue en Fukuoka, Japón, poco antes de ir a tocar a Bélgica e iniciar una red de eventos secretos nacionales que está creando poco a poco una base de fieles adeptos ummitas por todo el globo.

Con la creación de su sello Sagan Crimewear, los ummitas autofinancian todos sus lanzamientos y crean bajo el mismo nombre una exitosa línea propia de moda underground, enfocada a las mentes más locas del planeta tierra y a la venta internacional.

Por los documentos existentes solo cabe entender que UMMO tienen un directo único, un mensaje único y una visión única a la hora de entender la música y la industria. ¿Estamos realmente frente a la primera propuesta musical de otro mundo? Desde luego, eso parece.